martes, 9 de diciembre de 2008
Fin del Mes de María
miércoles, 3 de diciembre de 2008
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Viciosa
Primer intento de representar los vicios
Una vez leí, ya no recuerdo dónde, que de lo que más huyes es a dónde más recurres, ese dicho parece acoplarse muy bien a mi; México, DF; Puebla, Cuernavaca, ahora Santiago, ciudades todas grandes, todas congestionadas, todas llenas de las cosas que me gustan pero me hartan, me satisfacen pero me agotan, parece que aunque las he evitado un poco toda mi vida, terminó estando en ellas, después de todo he aprendido a quererlas, forman y formarán parte de mi trabajo y mi vida, qué espero sean la misma cosa, el periodismo, la fotografía, la crítica sobre cómo vivo y vivimos en este mundo. A veces trató de huir también de todo eso, de lo que me pareció placentero en un tiempo y de repente siento que ya no más, sin embargo vuelvo a ello, aún con más fuerza.
Una persona como yo necesita de cosas fijas que la sujeten al piso, necesita de algunos vicios, si es ocasión para confesar a título personal: tabaco, la narrativa latinoamericana, las largas caminatas, la vida nocturna, la cerveza, los hombres, andar descalza, el desvelo, todos impulsos… Sé que dije que me sentía diferente y en verdad lo que he dicho hasta ahora no sale nada fuera de lo común, cualquiera se embriaga, cualquiera pasa de largo las noches, cualquiera, ya en estos tiempos, se come a un hombre. En verdad la diferencia la hace que me gusta exaltar todo eso, no me avergüenza decir que sin diversión y sin obsesiones yo no puedo, necesito aferrarme a las cosas, a veces a la gente; todo con el fin de que lo que hago y dejo de hacer cobre sentido.
Una persona como yo necesita de cosas fijas que la sujeten al piso, necesita de algunos vicios, si es ocasión para confesar a título personal: tabaco, la narrativa latinoamericana, las largas caminatas, la vida nocturna, la cerveza, los hombres, andar descalza, el desvelo, todos impulsos… Sé que dije que me sentía diferente y en verdad lo que he dicho hasta ahora no sale nada fuera de lo común, cualquiera se embriaga, cualquiera pasa de largo las noches, cualquiera, ya en estos tiempos, se come a un hombre. En verdad la diferencia la hace que me gusta exaltar todo eso, no me avergüenza decir que sin diversión y sin obsesiones yo no puedo, necesito aferrarme a las cosas, a veces a la gente; todo con el fin de que lo que hago y dejo de hacer cobre sentido.
Ellos siempre son más fuertes que yo, tanto como la pasta dura de un libro de una novela, tanto como la postura de un hombre con los pies sobre la tierra; yo soy la débil, la que los toma para ver si con algo de ellos se queda.
Desde mi llegada a Chile he estado buscando el equilibrio, pero la cosa es que mis adicciones se alían para terminar desiquilbrandome aún más, no estará de más decir que tanto vicio ha dejado sus secuelas; o rastros o marcas o como quiera llamárseles; dos círculos negros enmarcan mis ojos, mi cabello es usualmente un desatino, la fascinación por caminar descalza me deja alguna herida de cuando en vez, la habitual soñolencia de mis días me estampa algunos moretes en las extremidades. Sin embargo ellos son el único recurso que poseo para ordenar mi mente, mi casa, gracias a ellos existe algún orden dentro del caos. Orden y caos ambos, al fin, vicios.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Mi cosa y yo
Paula Fernanda Rosales Arancibia, es antes que cualquier cosa una Colo Colina de corazón, acá nos cuenta todos los detalles de este amor por la Camiseta y por el Equipo¿Cuando inicio tu fanatismo por el Colo y por qué o por quién?
Desde que nací, mi papá siempre me llevó al estadio. La primera vez que fuimos los dos solos me perdí jajajaja y me encontró al entretiempo. Yo tenía 2 años, y desde ese momento mi mamá no lo dejó llevarme más sólo ibamos cuando ella nos acompañaba. Mi padre fue el gran impulsor de mi fanatismo, y mis hermanos también, en mi casa somos todos del colo. qué sentimientos te provoca el equipo, con quein compartes tu fanatismo por el equipo. Pasión, aguante, felicidad, esperanza, muchas cosas juntas. El amor que le tengo a la camiseta no es cualquier amor, es un amor comprometido, de seguir al equipo a donde vaya y alentarlo para ganar. Comparto con mis amigos que también son del colo, vamos al estadio juntos. Porque para ir a la Garra Blanca hay que ir en grupos, sino es muy peligroso. También comparto con mi novio, somos los dos igual de fanaticos, y con mi familia, que cuando los partidos son en regiones, nos reunimos todos a ver los partidos.
¿Desde cuándo tienes la polera del equipo, alguien te la regalo, la compraste tú... ?
Esta la tengo desde el 2005. Fue un regalo para mis 16. Me la regalaron mis primos (Verona y Pedro Pablo) con quienes también voy al estadio.
¿Cómo fue que sucedió el accidente de la quemadura, cómo te sentiste respecto a eso, pensarías en reponerla, es decir comprar una nueva polera?
Lo de la quemadura fue especial. Ese día era la final de la copa sudamericana contra el equipio mexicano Pachuca. Con mis amigos nos reunimos antes, compramos copete y comida, todo listo para la celebración del triunfo. Tomamos todos la misma micro para irnos al estadio. Eramos como 40. Ibamos todos contentos, cantando y saltando arriba de la micro. Cuando llegamos emepzaron los problemas: Primero porque cuando entramos estaba llenísimo y los carabineros pegaban lumasos al que se les cruzara. Fue súper dificil quedar todos juntos en la Garra, pero lo logramos. Luego de eso, antes de que empezara el partido, a una amiga le robaron el celular del bolsillo del pantalón y unos amigos se agarraron a pelear. Cuando salió el equipo a la cancha, fueron miles de fuegos artificiales los que tiraron en la Garra. Yo estaba muy cerca del lugar, y de repente a la persona que estaba delante mío, le cayó una bola de fuego en el hombro, residuo de los fuegos artificiales, y él inmediatamente lo esquivó, pero al hacer eso, la bola de fuego cayó en mi estómago, haciendo que mi camiseta se achurrascara y se le hicieron dos hoyos. Después de eso, el colo perdio. He pensado varias veces en comprarme otra, pero por motivos de plata no he podido. Sin embargo, sigo llendo con la misma camiseta al estadio, y todos cuando ven los hoyos me preguntan qué pasó.
Si tienes más poleras del equipo, ¿está qué tiene de particular para ser tu favorita, qué hecho la conviertio en un objeto importante para ti?
Es importante porque me la regalaron mis primos en un momento en que yo estaba súper mal emocionalmente. Desde ese momento, nunca más me separé de ella, la uso todos los fines de semana que juega el colo, vaya o no al estadio, es mi cábala. Además, el hecho que se haya quemado y que las marcas estén ahí (porque las de mi estómago se borraron), la hace especial. No sé, le tengo un cariño enorme.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Metro
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